A veces conocida como qigong médico o sanación qi, la sanación pránica es una manipulación directa de la energía vital que rodea al individuo, al igual que la canalización de la energía universal para así acelerar y apoyar la capacidad auto sanadora del cuerpo humano.
La sanación pránica es una práctica totalmente natural que no requiere de ningún instrumento, herramienta o preparación medicinal.
La sanación pránica fue creada por Choa Kok Sui, un maestro espiritual de la China que después de años de investigación y experimentación con diferentes modalidades alternativas como el qigong, yoga, Ayurveda y Kabbalah, creó un sistema propio con pasos específicos que llevan a la restauración del estado de salud.
La sanación puede hacerse de terapeuta a paciente o el individuo puede sanarse a sí mismo.
Los seis pasos de la sanación pránica son:
- Limpieza. Para mantener una buena salud y balance en nuestras vidas, es indispensable purificar y deshacerse de pensamientos, emociones y creencias limitantes y negativas que bloquean el flujo natural de prana. Es importante identificar estas emociones que obstaculizan nuestra salud y conscientemente purgarlas.
- Respiración. La tradición pránica trabaja con técnicas de respiración rítmica que inspiran y retienen el prana en los pulmones por un determinado tiempo y luego lo distribuyen lentamente. El ciclo se repite un número específico de veces, usualmente 100. El yoga pranayama está basado en estas técnicas de respiración.
- Manipulación de la energía. Esta parte de la sesión de sanación consiste en una evaluación, limpieza y energización. La evaluación identifica los lugares donde la energía no está fluyendo o está causando problemas. Usualmente el practicante mueve sus manos – como un scanner - y utiliza la intuición. La limpieza también involucra movimientos de manos con los cuales se mueve la energía y se promueve el flujo de ésta. Finalmente, el sanador atrae el prana y lo canaliza hacia los lugares donde hace falta, proyectándolo de manera que energiza a quién lo recibe.
- Mantenimiento. Existen ciertas técnicas para mantener el prana fluyendo. Éstas incluyen la práctica frecuente de ejercicios de respiración, una dieta saludable, práctica de ciertos ejercicios físicos – como yoga- y balancear los estados anímicos al igual que mantener un entorno libre de negatividad.
- Meditación. Practicar frecuentemente técnicas de meditación mantiene el flujo de prana y por ende nuestra salud mental, emocional, energética y física.
- Ejercicios del maestro Choa. Estos ejercicios son prácticas específicas que combinan movimientos de yoga tibetano y la mentalfísica. Los primeros consisten en cinco posturas de yoga que aumentan el nivel de energía del individuo, y la mentalfísica es una rutina de ejercicios de respiración para canalizar y aumentar el flujo de prana.


