
Es increíble como muchos asumimos el año nuevo como una oportunidad para comenzar de zero. En realidad, es simplemente otro día más pero culturalmente le hemos asignado un valor inmenso.
La sensación de un nuevo comienzo es sin embargo refrescante y ofrece posibilidades para ser conscientes de nuestras bendiciones y necesidad de cambio. Por eso, la noche de año viejo (diciembre 31) es perfecta para hacer un recuento de lo que hemos aprendido, ganado y perdido en los últimos 365 días, y aún más para sembrar la intención con que viviremos los próximos 365.
Los rituales de perdón, gratitud, protección y purificación se pueden hacer cualquier día en realidad, pero si usted le pone gran énfasis al 31 de diciembre y primero de enero, quizás encuentre estos siete rituales útiles. Como siempre, deje que su intuición lo guíe, y si siente la necesidad de agregar, quitar o modificar algo de estos rituales, hágalo con libertad y con la certeza que usted es sabio. Nada está escrito en piedra y no hay verdades absolutas.
Feliz año nuevo y bendiciones a millón para usted y los suyos.

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